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    • Carlos López

      Valuación industrial
    • 31/08/2012 in Salvación

    Mejor que reciclado

    Llego a la pequeña tienda de conveniencia tipo Oxxo, cerca de la estacion del metro Westend, en Frankfurt.

    Veo a muchos llegando vestidos con sus trajes negros que acaban de salir de los grandes edificios de oficinas, cargando una bolsa con varias botellas de plástico, que meten en un pequeño molino ultramoderno para convertir la botella en hojuela de pet (tereftalato de polietileno), que más tarde será reciclado. La máquina devuelve un boleto que equivale a una cantidad de dinero que podrá utilizar en la próxima compra.

    Mi imaginación da un salto al pensar si a Dios no le darán ganas de meternos en una maquina parecida para reciclarnos, porque ya no somos útiles tal y como andamos. Pero luego pienso que la maquina sí existe y está constantemente en operación continua. El proceso es simple: reconozco mi necesidad de ser reciclado para ser renovado, lo confieso, me arrepiento, soy aceptado y perdonado, ¡Soy nuevo, soy convertido!

    Y así como llegan todos los días las personas a pararse frente a la máquina, yo me planto delante del Señor para que haga su trabajo en mí. Y eso simplemente me gusta.

    “Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!” 2 Corintios 5:17.

    Frankfurt, 31 agosto 2012