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    • Fiñe Alberto Moncada

      Ingeniería y Teología
    • 25/07/2012 in Posmodernidad

    Se extirpa el alma a buen precio


    ¡Pase, pase, bienvenido al Mundo del Mañana! ¡Hoy mismo usted puede disfrutar todo su tiempo de una sola vez!

    El futuro es más presente que nunca antes. Usted es ubicuo desde el momento en que recorre estas líneas, la tecnología le da la capacidad de estar en todas partes a la vez o en ninguna… por si no desea ser encontrado.

    Usted es atemporal; antes o después son adverbios sin sustancia ¡ya no los necesitará nunca! Toda relación es asíncrona; puede amar sin que el otro se encuentre presente, ya recibirá y responderá a sus iniciativas amorosas cuando se conecte.

    Y como dice Mark C. Taylor, ser es estar conectado, la desconexión es aniquilarse, privarse de la realidad que cuenta, es decir, la realidad inventada, la de los medios, la realidad real producto de percepciones e interpretaciones.

    ¿Le gusta la oferta? ¿lo seduce el poder de la eternidad virtual? ¡¿Preparado para pagar el precio?!

    La instantaneidad virtual que goza cuesta todo el tiempo disponible. Antes invertía dos semanas en leer un libro y ahora puede ahorrarse la molestia ¡pidiendo el resumen en un twitt! Obtendrá información pero a cambio tendrá que leer diez mil twitts a lo largo de todo un año para igualar apenas una parte de la experiencia del libro que no leyó.

    La ubicuidad virtual que goza cuesta la pérdida de sensaciones. Admítalo, no tiene la más remota idea de lo que se siente estar en aquella plaza europea donde ocurrió el último flashmob que lo cautivó. Puede recitar al dedillo la rutina de las leonas para dar caza a las cebras que vio en National Geographic, pero ignora el olor de la sabana y la textura de sus pastizales. Usted, orgulloso habitante de la metrópoli, que conoce todos los escenarios, nunca ha estado en ninguno.

    La popularidad virtual que goza cuesta la falta de relaciones duraderas. Hay tantos amigos en la lista de contactos que no hay por qué sujetarse a algunos de ellos. En todo caso, siempre habrá otros candidatos, otros sustitutos para los que cortó o quienes lo abandonaron. No se preocupe demasiado, ha desaparecido el concepto de “mal amigo”, ahora simplemente se es un amigo-que-no-tengo-en-mis-contactos.

    La velocidad de cambio virtual cuesta incertidumbre. Por un momento se disfruta el vértigo y la sensación de mantenerse acelerando. Pero hay giros inesperados que alimentan la incertidumbre. A esta velocidad es difícil predecir qué seguirá. El mismo paisaje se torna borroso. Con el tiempo se vuelve común la ansiedad que procede de esta inseguridad… advertencia: desconectar el freno puede ser malo para su salud.

    No hay problema si no puede pagarnos de una sola vez el Mundo del Mañana. ¡Tenemos el plan perfecto para deshumanizarlo en plazos! ¡Nunca más tendrá que tender una mano amiga a un prójimo real en desgracia! ¡Basta de la tristeza y el hambre y la soledad que muestran sus propios vecinos! En el Mundo del Mañana ¡le extirparemos el alma para que no se sienta enternecido nunca más!

    lee Romanos 13:11