• Se solicita maestro del idioma cristiano


    Era alemán, pero fue rey de Inglaterra de 1714 a 1727. No hablaba inglés ni tampoco le interesaba hacerlo. Jorge I, a los 54 años de edad, siendo príncipe alemán de Hanover y heredero del trono, sucedió a la reina Ana.

    Al asumir el trono, el rey Jorge I ni deseó, ni quiso, ni le importó aprender el idioma de su nuevo país, ni cuando recién llegó, ni durante los trece años que duró su reinado.

    Así nos pasa a muchos cristianos. Hemos cambiado de reino, pero no queremos  aprender el nuevo idioma. Nos conformamos con decir que ahora pertenecemos al reino espiritual, pero seguimos hablando en el idioma del reino material.

    Muchos cristianos nos  hemos conformado con saber cosas, datos, referencias, citas bíblicas. Conversamos acerca de Cristo, hablamos de Dios, damos clases de biblia, conocemos los manuales de procedimientos y la teoría del amor y de la misericordia divinas, pero no actuamos, ni hablamos el idioma del Cristo del Sermón del Monte.

    Somos impacientes e intolerantes y seguimos hablando en el idioma que pensamos que es el correcto. “Éste es mi idioma y el que no lo hable, está mal”, decimos.

    Aprender un nuevo idioma requiere de tiempo y práctica. Se dice que no hay mejor método, ni mejor manera de aprender que vivir en el país donde se hable esa lengua ¡porque así se  viven situaciones reales! ¿Cuándo aprenderemos a hablar el idioma espiritual de Dios? Cuando experimentemos la relación diaria con nuestro Dios. ¿Y si empezamos, ya?

    Medita en: “Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón” (Jeremías 29:13).