Dios de madera
¿Y si en la historia termináramos por ver a Geppetto con brazos y piernas de madera, con ojos de cuentas y la piel de laca para ser como Pinocho, su marioneta querida? Imposible. En las historias humanas el hacedor nunca se rebaja a ser como su obra. Tal humillación es inconcebible y roza el límite de la locura. Es una indignidad insalvable.
En cambio, por la locura de la salvación el Artesano de los siglos imita a su hechura y se hace esclavo entre los esclavos para comer su pan y dormir su sueño. Por los siglos Dios se ha dolido con sus criaturas, pero ahora, por primera vez, llora las mismas lágrimas tibias con ojos que vienen del polvo.…
El plan
El plan de salvación de Dios es su fórmula para superar los dos retos que él considera más importantes que cualquier cosa: brindar al universo un gobierno estable y seguro que garantice felicidad y armonía para siempre1 y recuperar a sus hijos humanos extraviados, por quienes no pega un ojo en siglos, porque se la pasa piense y piense en acortar sus penas y anticipar el día en que los abrazará de nuevo.
La solución al primer reto pasa por la demostración de que él es una persona bienintencionada, que es falso que lo guíe la manía por el control y que su ley sea una camisa de fuerza que limita el potencial de sus criaturas. Por el contrario, …
