Cabaña en el bosque
La Biblia es un libro viejísimo, escrito en idiomas que se murieron de muerte natural hace mucho, producido por un pueblo y en una tierra que están lejos de casi cualquier parte. Resulta extraño pensar que tenga algo que decirnos para quienes vivimos a milenios de distancia.
Y sí, es extraño cuando lo ves como un libro de códigos. Pero yo digo que no sólo es más que eso, ¡ni siquiera es esencialmente eso! Prefiero ver el libro como el diario de viaje de un Padre venerable y canoso, pero jovial y lleno de energía; ingenioso también. Podría leerse así:
“Querido diario, la semana pasada hice un mundo; me dicen que me quedó increíble, me gustó. Ah, por cierto, tengo dos …
No me lo niegues
Señor, te hablo y me oyes, ¿qué más se puede pedir? Pero sí te pido, perdona que abuse de tu generosidad. Te pido, por ejemplo, que nos quites el hambre, el dolor y la soledad.
Hazme una ropa de tu tela fina que me quede bien del todo y me haga lucir presentable. Vísteme de gentileza, hazme solidario. No dejes que la gente piense que Jesús es como yo, sino que descubran que puedes hacerme como él. Así que, ¿no te parece lógico que necesitas ayudarme a ser más simpático? Ah, y sensible, para descubrir con puntería cuál es la necesidad de mi prójimo y yo esté con ganas de aportar para él mi grano de arena.
Señor, redondea el …
