Quiero ser el más terco del mundo
¿Podría haber alguien más desamparada que ella? Estaba en la extrema pobreza, sin el precario apoyo de su difunto marido. Por ser mujer no podía ser llamada a juicio, ni entrar al templo, ni ser tomada en cuenta para nada. Sólo era una pobre viuda. La mujer no tenía nadie a quien acudir en caso de necesitar ayuda. Lo único que le quedaba era su tenacidad. Sí, iría a media noche a suplicar ayuda a uno de los hombres más importantes del pueblo. ¿Y si el hombre no se compadecía de ella? Le rogaría y le insistiría, pero ¿lograría conmoverlo? ¿podría hacer que sintiera la miseria ajena en su corazón?
Muy atentos, sentados a su alrededor, los discípulos escuchaban la …
Creer como un niño
Qué lástima que la fe infantil se desvanece. Mientras dura todo resulta fácil. Cuando se acaba se cierran los caminos y sólo se puede arribar al futuro a punta de imaginación. La gran ventaja del niño sobre cualquier portentosa fuerza de voluntad es que cree que las cosas son como son. Los padres siempre han estado y seguramente seguirán ahí. La física carece de importancia porque el sol sale con insistente regularidad. No hay problema con que te sorprenda el sueño, alguien velará por ti.
¿Y Dios? Ahí está también. Estás en la mira de Uno más grande; lo crees nomás. No hay nada complicado.
De modo que preguntar si él existe y si aceptas el laberinto de doctrinas implica …
