Y pensar que creía ser feliz
Publicado por Fiñe Alberto el Nov 18th, 2011 en Iglesia
Era el mundo feliz, capaz de contener todos los géneros de la alegría y la dosis precisa de dramas y tragedias, más unos cuantos conflictos platicables, para que no se nos tachara de perfectos. Pero como si lo fuéramos.
El pecado estaba bien definido. Se encarnaba en el cine, el teatro, ciertas novelas, el baile (qué horror), las joyas (otro horror) y, tal vez no enunciado, ser dichoso en exceso.
El mundo también estaba bien delimitado: nosotros y los paganos, el remanente y los filisteos, los cristianos y los mundanos. Aquéllos, los otros, los de aquel lado de la pared, estaban perdidos; pobres. Nosotros éramos su única esperanza y cuando aceptaban el evangelio con nuestras particularidades, con mucha frecuencia nos …
