El bosque, el pasaporte y una oración
Era el fin de semana del día de la independencia en Estados Unidos. Ya noche entramos al imponente Yosemite Park. Ahí la frescura del verano se convirtió en frío de las montañas. Muy noche recorrimos la carretera serpenteante hablando de osos, riendo de que pudieran atacarnos. Que fuera sábado no frenó la risa. Se trata de ser felices, ¿o no?
Entramos a la zona de acampar. Todos dormían. Buscamos un rincón al fondo. No debíamos arrancar ramas, pero lo hicimos. No debíamos iniciar fuego, pero lo hicimos… sin suerte, es lo bueno. Tendimos las cobijas en el suelo duro y frío. Intentamos dormir.
Menos de un minuto después Jairo comenzó a buscarse algo en el pecho, la camisa, los …
Transformación
Si ser hecho justo es difuso y nebuloso, imagínate ser santificado. Tenemos la impresión de que la gente justa es recta, hace lo que debe y como se debe, pero sin color y sin relieves porque la dicha no está contemplada en las reglas. Ni siquiera podríamos imaginarnos que un muchacho diga, en medio de suspiros: “ah, ella, cómo la amo, no dejo de repetir su nombre ¡es tan justa!” No suena romántico, ¿verdad? ni atractivo.
Ahora probemos con la santidad, que suena vaporosa. Si te dicen que eres santo quizás están diciendo que eres la conciencia del entorno, el que no soporta palabrotas, aquel por quien hay que bajarle el volumen a la música o apagarla. Parece que queremos …
