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Quiero ser el más terco del mundo

¿Podría haber alguien más desamparada que ella? Estaba en la extrema pobreza, sin el precario apoyo de su difunto marido. Por ser mujer no podía ser llamada a juicio, ni entrar al templo, ni ser tomada en cuenta para nada. Sólo era una pobre viuda. La mujer no tenía nadie a quien acudir en caso de necesitar ayuda. Lo único que le quedaba era su tenacidad. Sí, iría a media noche a suplicar ayuda a uno de los hombres más importantes del pueblo. ¿Y si el hombre no se compadecía de ella? Le rogaría y le insistiría, pero ¿lograría conmoverlo? ¿podría hacer que sintiera la miseria ajena en su corazón?

Muy atentos, sentados a su alrededor, los discípulos escuchaban la …