Diseno futuro

La última expedición será espacial

Mi papá le llevaba serenata a mi mamá y la canción que nunca faltaba en el repertorio era aquella de Los tres regalos, donde el amoroso se comprometía a regalarle a su amada, sonrisa de por medio, “el cielo, la Luna y el mar”. Mira tú, cuán generoso el muchacho.

Ahora les pregunto: ¿qué será más fácil de obtener? ¿Un terreno para una finca en el campo o media hectárea de terreno en la Luna? Seguramente me responderán, aún y cuando los precios están altísimos, que es más probable que se pueda conseguir un lote aunque pequeño en el campo terrestre que en nuestro bello pero inhóspito satélite a ¡400,000 kilómetros de distancia!

Pues fíjense que no. Un hombre …