La libertad que Dios me da, otros me la quieren quitar

Para Vértice, en sus primeros 5 años. 

Pero ahora tú, Señor y Dios nuestro, por un breve momento nos has mostrado tu bondad al permitir que un remanente quede en libertad y se establezca en tu lugar santo. Has permitido que nuestros ojos vean una nueva luz, y nos has concedido un pequeño alivio en medio de nuestra esclavitud. Esdras 9:8

Hace dos mil años, en una fiesta que daba en su casa, un religioso llamado Simón se sintió  indignado ante la actitud de Jesucristo al permitir que una “mujer pecadora” se le acercara de cierta manera para lavarle los pies con perfume y secárselos con su cabello.

En otra ocasión los discípulos de Jesús fueron a acusar a los de …

Y en el papel de héroe…

Casa Hogar Imperio de Amor

La señora al frente en el templo decía con vehemencia que no había mejor forma de esparcir el evangelio entre los ignorantes incrédulos que ¡enviar cartas misioneras!

Yo no respondía nada, solo odiaba la idea y me sentía culpable por eso. Se supone que debería gustarme el sistema industrial, la línea de producción de rescate de almas y como no ocurría así la conclusión es que yo nunca ganaría almas para Cristo haciendo lo que hacía y, por lo tanto, las puertas del cielo no se abrirían para mí… y por lo tanto, estaría perdido para siempre y siempre. Qué fastidio para un muchacho.

¿Que qué hacía mientras los fieles sí seguían la ruta de la predicación estándar? Nada, cualquier …